El Libertario, Venezuela, 05.08.2014

Autónomos y anarquistas desde Alemania

A principios de Julio fue detenido en Mérida (Venezuela) nuestro compañero Bernhardt Heidbreder. Bernhardt se encontraba – al igual que otras dos compañeras – fugado desde aproximadamente 20 años, tras un intento fallido de volar con explosivos la cárcel de deportación de Berlin-Grünau, siendo acusado por la justicia alemana de haber participado directamente en la acción y ser miembro del grupo militante K.O.M.I.T.E.E.

En 1995 fue acusado de participar en el intento de volar con explosivos la reconstrucción de la cárcel de máxima seguridad para inmigrantes ubicada en Berlín-Grünau. El centro de detención, que se encontraba desocupado en esos momentos, no llegó a ser explotado pues minutos antes la policía descubrió los preparativos de la acción. Desde ese momento huyo de su país, donde estuvo varios años en Colombia y, recientemente, comenzó a vivir con otra identidad en Venezuela.

Con esta acción el K.O.M.I.T.E.E pretendía combatir de forma activa el racismo estructural e institucionalizado en la política alemana: en el 1993 el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) fue prohibido por el Estado alemán, desde entonces miles de exiliados que buscan refugio en la Alemania Federal tuvieron (y tienen) que contar con ser deportados al Estado torturador de Turquía y por lo tanto a la muerte. También en esa época el Gobierno inició la deportación masiva de miles de refugiados de guerra procedentes de la antigua Yugoslavia, mientras que los pogromos racistas contra las casas de acogida de refugiados eran aún recientes, y no sólo los de Rostock y Hoyerswerda.

La transformación de la antigua cárcel de mujeres de la RDA en un centro de deportación, que debía tener capacidad para albergar (y desgraciadamente la tuvo) para encerrar hasta 400 refugiados previamente a su deportación, supuso una ocasión propícia para llevar a cabo una ataque de este tipo.

Si el sabotaje hubiese tenido éxito, habría sido algo más que una acción meramente simbólica, puesto que como mínimo la maquinaria de deportación del estado federal de Berlin habría resultado significativamente mermada. La acción acabó mal y tres personas tuvieron que desaparecer.

Un año atrás el KOMITEE había llevado a cabo un atentado contra instalaciones del ejército alemán en Bad Freienwalde (cerca de Berlin), incendiando el edificio. Esta acción debía ser un ataque contra el militarismo alemán y especialmente contra el apoyo masivo de Alemania a Turquía en su combate contra la lucha de liberación kurda.

Hasta el momento se sabe poco del trasfondo de la detención de Bernhardt. Los medios alemanes no habían informado del suceso hasta hace pocos días. Sin embargo, lo que está claro es que el Fiscal General del Estado alemán ha iniciado el procedimiento y se está esforzando en conseguir que las instituciones venezolanas lo extraditen a Alemania.

Según la información oficial difundida a través de los medios «Bernhard Heidbreder, ciudadano alemán de 53 años de edad, estaba solicitado por ser sospechoso su país de haber organizado un grupo para la perpetración de actos «terroristas» y que tenía alerta roja por Interpol.

La Embajada de Alemania había notificado a Interpol Caracas sobre la solicitud de este hombre.

Las averiguaciones adelantadas por las autoridades alemanas indicaban que el solicitado vivió varios años en Colombia y en 2001 logró la identidad falsa de Jhon Jairo Londoó Smith, nacido el 4 de diciembre de 1967 en Granada, Cundinamarca. Luego con el 10 de abril de 2012 se conoció que un colombiano con los mismos nombres y apellidos le concedieron en este país la cédula de identidad venezolana paa extranjero número 84.3253215″.

Actualmente se encuentra detenido en la sede de interpol Caracas que queda en Parque Carabobo a la espera del inicio del juicio de extradición por parte del Tribunal Supremo de Justicia.

Fuentes allegadas al caso, que conversaron con la revista El Libertario (Venezuela), han alertado sobre las inhumanas condiciones de privación de libertad de Heidbreder, quien permanece todo el día sentado y esposado en una silla, duerme en una colchoneta esposado y sólo le permiten ir al baño en breves intervalos de tiempo. Según los testimonios la sede de Interpol Caracas no cuenta con la infraestructura para tener a personas detenidas.

En el momento actual pensamos que la prioridad es evitar la extradición de Bernhardt y poner en marcha la solidaridad internacional.

El grupo de apoyo a Heidbreder en Venezuela informó al revista El Libertario que están solicitando que Venezuela niegue la solicitud de extradición realizada por el gobierno alemán: «Esta extradición -declararon las fuentes- fortalecería la política expansionista y militarista del gobierno alemán, quien suministra armas y tecnología a gobiernos violadores de derechos humanos». El grupo de apoyo rechaza que a Heidbreder sea calificado como terrorista: «Las motivaciones de sus actos, que nunca dañaron a ninguna persona, eran claramente políticos, para denunciar los abusos del gobierno alemán contra inmigrantes y países vecinos». Este rechazo es clave en la estrategia de defensa pues todos los tratados bilaterales y multilaterales suscritos por Venezuela no contemplan la extradición cuando se trata de «delitos por motivaciones políticas». En cambio, delitos tipificados como «terrorismo» significarían, juridicamente, la extradición automática. ¿Cuál va a ser la categoría que asumirá el Tribunal Supremo de Justicia?

Compartimos unas declaraciones en audio del propio Bernhard Heidbreder, desde su sitio de reclusión, entregadas a El Libertario por el propio grupo de apoyo.
(Escuchar en http://periodicoellibertario.blogspot.com/2014/08/detenido-en-venezuela-activista-de-la.html)

Libertad para Bernardt! – Libertad para todos los prisioneros!
Viva la solidaridad internacional! Guerra a la Fortaleza Europa!

Notas
1. Provinientes del callejón sin salida en el que se encontraba la izquierda radical y el movimiento autónomo en la Alemania Federal a mediados de los años 90, el grupo K.O.M.I.T.E.E insistía en llevar a cabo el intento de oponer una práctica militante a las relaciones sociales existentes. Vincularon esta práctica ,entre otras, a la lucha de liberación kurda -poniendo sobre la mesa el rol de la RFA en dicho conflicto- o a la política racista de Alemania respecto a los refugiados, desarrollando tambien perspectivas sobre otros temas como el Rolleback sexista, el incremento de estructuras fascistas, etc. Despues de la acción fallida de Berlin-Grünau el grupo se disolvió. A continuación transcribimos un fragmento del comunicado de la acción de Berlin-Grünau, texto en el que hacen pública la decisión de disolverse:
„[…] Una praxis militante podría ser una de las palancas con las que romper la dinámica de „andar en círculo“ en el que se encuentra la izquierda, dinámica que consiste en la pérdida de credibilidad externa y en la asimilación y la falta de combatividad internas. Una crítica radical de la dominación, de la opresión y de la explotación, que junto a su correspondiente praxis no busca, encuentra y utiliza todos los medios de resistencia, necesariamente acaba por dejar de creer en si misma. Fijémonos en nuestro ejemplo: Una izquierda que argumenta correctamente que edificar y hacer funcionar una cárcel de deportación es un crimen, pero que no considera seriamente todas las posibilidades de evitar su construcción, lleva ella misma a un nivel más profundo su falta de perspectiva, en su cabeza ya ha asimilado la derrota. Puede que nuestros métodos, de haber sido exitosos, no habrían sido los únicos, tal vez ni siquiera los mejores, pero siempre habrían sido preferibles a la queja sobre la falta de perspectivas de una política de izquierdas en una sociedad que se mueve hacia la derecha.”

2. El Ministro de Justicia ordenó en febrero de 1993 la ilegalización del Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) y de todas las organizaciones de su entorno. Tras el golpe de estado militar en 1980 en Turquía y desde el inicio en 1984 del levantamiento del PKK en la zona turca ocupada del Kurdistán se exiliaron a Alemania cientos de miles de kurdos y kurdas. Ya desde mediados de los años 80 la justicia alemana venía procesando activistas kurdos. A principios de los 90 el movimiento kurdo es objeto d e una masiva campaña de difamación impulsada desde partidos políticos y medios de comunicación. Difamación que finalmente culmina en la ilegalización. El Estado alemán es uno de los aliados militares más importantes de Turquía, tanto en lo que respecta al suminsitro de armas como de formación. De este modo, unidades del ejército alemán forman a militares turcos, tambien en tácticas de contrainsurgencia directamente sobre zona kurda.

3. A principios de los años 90, en el clima social immediatamente posterior a la anexión de la DDR a Alemania del Oeste, se dió un gran número de pogromos racistas, e incluso asesinatos en muchas ciudades alemanas. Los ataques de nazis, de varios días de duración y ovacionados por la población alemana, perpetrados contra refugiados en Hoyerswerda (1991) y Rostock-Lichtenhagen (1992), donde los atacantes lanzaron artefactos incendiarios contra hogares de asilo mientras los maderos se limitaban a observar los hechos pasivamente, permanecen en la memoria de la izquierda como símbolos tristes del ambiente racista predominante en la nueva Alemania „reunificada“. El Estado alemán reaccionó a los pogromos básicamente eliminando -en la práctica – el derecho fundamental de Asilo. Rostock y Lichtenhagen son al mismo tiempo los más importantes puntos de partida y de referencia del nuevo movimiento antifascista surgido en los años 90.

El Libertario